La exitosa campaña de Pablo Ráez en favor de la donación de médula ósea

Pablo Ráez

Seguro que ya conoces a Pablo Ráez o has visto su foto en alguna red social, y si no le conoces te contamos brevemente su historia.

Pablo es un joven deportista de 20 años de Marbella (Málaga) al que hace dos diagnosticaron Leucemia. Tras superar la enfermedad en un primer momento, gracias a la donación de médula de su padre, ha vuelto a recaer. Después de pasar 62 días en el hospital, fue precisamente ayer cuando recibió el alta, y salió siendo objetivo de todas las cámaras, pues gracias a su hazaña se ha convertido en una de las figuras principales para la concienciación en la donación de médula.

Desde el hospital, y gracias a la ventaja que las redes sociales ofrecen para comunicarse con el resto del mundo, Pablo comenzó a hacer un llamamiento para la concienciación sobre la importancia de la donación de médula ósea. Su intención inicial fue poner su granito de arena pero, como él mismo reconoce, “al parecer ha sido una roca”. Y es que, las inscripciones registradas en la provincia de Málaga para la donación de médula en el último mes han crecido un 1.001%, un número realmente considerable, si tenemos en cuenta que en el mes anterior solamente había 91 inscritos. Con esta efectiva campaña de concienciación un elevado número de personas han recibido información sobre el proceso de donación y han comprobado como es realmente sencillo.

Quizá lo que más haya llamado la atención de su mensaje es el positivismo y la fuerza con la que lo envía. A pesar de la situación tan difícil que le ha tocado vivir, Pablo mira la vida con optimismo, que al fin y al cabo es una de las mejores medicinas para afrontar cualquier problema. 

Gracias a Pablo habrá muchas más oportunidades de que personas en su misma situación tengan acceso a una medula sana. 

¡Felicidades a Pablo por su exitosa campaña! Muchísima gente le estará muy agradecida por su proeza. Esperamos que el camino a la recuperación no sea muy duro y desde aquí le enviamos todas las fuerzas del mundo para continuar sonriendo aunque a veces no sea lo que más apetece.